.jpg)
Esta es la historia de un hombre. Pero no la de uno cualquiera, sino de uno de esos que consagran su vida a una causa. Un hombre valiente y entregado a su suerte. Ya desde el nacimiento su destino estaba marcado, y lo estaba porque justamente en el paritorio contiguo, tenía lugar un fenómeno que admiraba a propios, extraños, médicos y enfermeras que transitaban el lugar. De hecho, un equipo de ufólogos se desplazó desde la base científica de Fort Laudaree (recordareís este nombre por ser uno de los lugares míticos desde donde se han emitido algunos especiales de cuarto milenio) para ser testigos en exclusiva del acontecimiento.
En ese frío día de diciembre del año 52, en una pequeña maternidad de una ciudad norteña, viene al mundo una niña. Una niña que venía de nalgas, y que presentaba un parto dificil. Dificil y que requirió de la ayuda de dos comadronas, tres médicos y cinco aguerridos marineros del puerto de Bermeo. Y estos fueron requeridos ya que lo primero que apareció junto a las nalgas fueros maromas de tamaño medio que a la postre resultaron ser unas trenzas enroscadas ambos lados de la cabeza simulando la esfinge de la Dama de Elche.
Gracias a este estupendo equipo de trabajo y tras certificar los ufólogos que no se trataba de ningún fenómento extraterrestre sino de una niña con abundantes atributos capilares, la niña pudo, al fin, descansar en la sala común de neonatos.
Y en ese lugar, en donde estaba situada la incubadora, al lado de la cual había una cesta de mimbre en la que las enormes trenzas estaban a la espera de que el peluquero de la maternidad (que había tenido que salir a pagar en canon de la sgae por su afición a cantar mientras cortaba el pelo)las dejara en un tamaño compatible con la ranita rosa de la niña, comenzó la magia...
En ese momento, un bebé regordete, con un cierto parecido a Jorge Cafrune (por la cantidad de pelo que poblaba su cabeza), giró la mirada y la vió. Y fue en ese preciso instante cuando se produjo el milagro: una notas y una frase vinieron a la cabeza de ese bebé al cruzar su mirada con la de la niña. Balbuceó, y de su boca se escuchó un sonido: la lalaila.
Poco podían sospechar en ese instante, que ese sonido les perseguiría el resto de sus vidas y que, daría un sentido a ese encuentro.
La infacia y la juventud de nuestros protagonistas que fueron bautizados con los nombres de Jorge y Estíbaliz, estuvo marcada por algunos momentos especiales. A ese primer la lalaila le siguieron varios miles más. Qué digo miles... millones... En el momento en que Jorge fue descubierto por una cadena de radio local cantando junto a Estíbaliz el tema que les catapultó a la fama y que llegó a ser top ten en el Reino Unido y nº 1 en USA llamado "Vacaciones en Getxo", su vida se transformó.
Mientras Jorge y Estíbaliz estaban de gira por la Capadocia turca, los directivos de esa pequeña cadena que se hizo con los derechos de la lalaila se reunieron y decidieron convertir a Jorge en el mejor especialista mundial en decir la lalaila. Esta reunión pasó a los anales de la historia tiempo después con el nombre de "el pacto de Barakaldo" y marcó el antes y el después en la carrera de ambos cantantes.
Al volver de la Capadocia, Jorge y Estíbaliz se dirigieron hacia los estudios de Radio Getxo que había sido en el mientrastanto absorbida (o absorta) por la MTV en una operación multimillonaria en la que el principal activo fueron nuestros queridos amigos, a hacer entrega a Iñaki Skilloso (Director general en funciones hasta que el Tommy Mottola viniera de Miami a hacerse cargo del puesto) de un bote de té de manzana, dos alfombras y una pipa de espuma de mar que le compraron en el Gran Bazar a una mujer española llamada Desideria que les contó una bonita historia sobre una pasión.
En ese momento, Iñaki les habló del proyecto: Jorge se entusiasmó con la idea y solo puso una condición: Estíbaliz iría con él allá donde fuera.
A partir de entonces, su vida fue un sindios. Dos master de la lalaila en Estados Unidos (uno en Yale con Dolly Parton de compañera y otro en Los Angeles en el que coincidió con Bob Dylan que a partir de entonces se convirtió en uno de sus mejores amigos y fue el padrino de los gemelos a los que bautizaron, en su honor, con los nombres de "Dust" e "In the wind"), uno en el Reino Unido en que tuvo de profesor de dicción al gran Engelbert Humperdick, y numerosos cursos por todo el mundo. En uno de ellos, realizado en Sudáfrica para profundizar sobre el la lalaila y los tambores tribales, fueron participantes activos en la resolución del apartheid, saliendo milagrosamente indemnes de la masacre de estudiantes de Soweto. Esto no pudo evitar, sin embargo, su paso por la cárcel en la que compartieron celda y rancho con Nelson Mandela y Steve Biko.
En este interin, Jorge llegó a tal grado de virtuosismo con el la lalaila que fue requerido para rodar en la India la segunda parte de "I am an indian and you are not" en la que no había la lalaila que no fuera cantado por Jorge. Tan famoso llegó a hacerse en India que se recuerda el famoso concierto de "Calcuta for Africa" que organizó Bob Geldorf y al que asistieron como invitados especiales la Madre Teresa, Lady Di y Dodi Al-Fayed en el que Jorge fue requerido para más de veinticinco bises de la lalaila y y que les convirtió en unos personajes muy queridos en el mundo asiático, llegandose incluso a tallar unas figuras en el templo de Kali con el cuerpo de Buda y el rostro de Jorge.
Como ocurre en algunas ocasiones, la sobredosis de fama les pasó factura. A su vuelta a Getxo, las multitudes se agolpaban a su paso, llegando incluso a descomponer una de las trenzas de Estíbaliz. En ese momento lo decidieron. Jorge cambió su nombre por el de Sergio y Estíbaliz se cortó las trenzas, optando por un peinado que posteriormente fue copiado por Michael Jackson, Boney M. y el 11888.
A partir de entonces, su vida fue más tranquila. En la sombra ya, y con un nuevo nombre artístico más discreto, Sergio (antes Jorge) y Estíbaliz se retiraron de toda la vida pública, se compraron un caserío apartado en el bosque de Urkiola y vivieron de los royalties de algunas canciones que se hicieron mundialmente famosas como "love me do", "samba lady", "lalala" y algunos temas de Camela, que se pueden encontrar actualmente dentro de del cd "canciones de gasolinera" en cualquier estación de servicio de Repsol, Campsa y Petronor.
En una entrevista reciente para el programa "vascos por el mundo", Sergio confesaba su nostalgia por aquellos días de gloria. Estíbaliz, ahora con el pelo a lo afro, le miraba arrebolada sin querer confesar el secreto. Un secreto que yo, amigo lector, conozco...
Sergio y Estíbaliz volverán en breve a la actualidad. No en vano, participarán, haciendo un cameo estelar, en la versión Bollywoodiense de CSI Bombay. Todos les esperamos con cariño, al fin y al cabo, nunca olvidaremos la dulzura con que Jorge cantaba el la lalaila...










